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San Bertín

Fiesta: 5 de Septiembre    615 - † 709

bad de San Omer, nacido cerca de Constancia alrededor de 615. A temprana edad entró en el monasterio de Luxeuil en Francia donde, bajo la austera Regla de San Columbano, se preparó para su futura carrera misionera. Cerca del año 638, partió en compañía de dos colegas, Mummolin y Ebertram, hacia la extrema región norte de Francia para asistir a su amigo y pariente obispo San Omer, en la evangelizacion de Morini.

Esta comarca, situada hoy en el Departamento Pas-de-Calais, era entonces un vasto pantano salpicado aquí y allá con pequeñas lomas y cubierto con algas y juncos.

Lorenzo Justiniano, Santo

En una de estas lomas, Bertín y sus compañeros construyeron una pequeña casa de donde ellos salían diariamente para predicar la palabra de Dios entre los nativos, la mayoría de los cuales eran todavía paganos. Gradualmente algunos paganos conversos se unieron a la pequeña banda de misioneros y es ahí donde tuvo que construirse un monasterio más grande. Una área de terreno llamada Sithiu había sido donada a Omer por un noble converso llamado Adrowaldo. Omer entonces, entregó toda esa extensión a los misioneros, quienes seleccionaron en ella un lugar adecuado para su nuevo monasterio. Pero la comunidad creció tan velozmente que en un corto tiempo este monasterio también se tornó demasiado pequeño y otro fue construido donde ahora se erige la ciudad de San Omer.

Poco tiempo después de la muerte de Bertín, éste recibió el nombre de San Bertín. Mummolin, quizás porque era el mayor de los misioneros, fue el abad de los dos monasterios hasta que sucedió al fallecido San Eligio como Obispo de Noyon, alrededor del año 659. Bertín se convirtió entonces en abad. Su fama de sabiduría y santidad era tan grande que en corto tiempo más de 150 monjes vivían bajo su regla, entre ellos San Winnoc y sus tres compañeros quienes habían venido desde Britania para juntarse a la comunidad de Bertín y asistirlo en la conversión del pagano. Cuando prácticamente todos los alrededores fueron Cristianizados, y la pantanosa tierra transformada en una fértil planicie, Bertín, sabiendo que su muerte no estaba lejana, designó a Rigoberto, un pío monje, como su sucesor, mientras él mismo pasaba el resto de su vida preparándose para una feliz muerte.

Bertín comenzó a ser venerado como Santo poco después de su muerte, fallecido posiblemente en 709.