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San José Cafasso

Fiesta: 23 de Junio    1811 - † 1860

ació en Castelnuovo d´Asti, Italia, el 15 de enero de 1811 en el seno de una familia sencilla pero profundamente cristiana. Desde muy niño sintió deseos de ser sacerdote para consagrarse de lleno al Señor y así poder salvar muchas almas, a los 16 años se resolvió a dedicar su vida al sacerdocio. Al ser ordenado en 1833, José, que tenía un altísimo concepto de los deberes sacerdotales y se consideraba aun poco preparado, ingresó en el Convictorio Eclesiástico que, justo con esos fines, había sido fundado por el ejemplar sacerdote Don Guala en Turín.

Allí descubrió José que su vocación estaba en la transmisión al pueblo de Dios y aun al clero de la verdadera moral de la Iglesia, tan perturbada entonces por influencia del jansenismo. Recibida su licencia de confesar, se convirtió muy pronto en diestro director de almas, y pasaba largas horas en el confesionario a donde acudían no solamente seglares, sino también numerosos sacerdotes.

San José Cafasso, Confesor

Ordenado a los veintidós años, el  21 de septiembre de 1833 enseguida se reveló como un extraordinario profesor de teología moral. A pesar de ser ya sacerdote, no se olvida de su continua formación y por ello se alista a un Convictorio Sacerdotal, el de San Francisco de Asís de Turín, y allí pasa unos años de intensa formación sacerdotal y le fue confiada la cátedra de moral del propio Convictorio y a la muerte de Don Gaula, , que había sido el fundador de este Convictorio, José fue puesto al frente del mismo. Del Convictorio salían párrocos celosos, directores de almas preparados y animadores entusiastas de las comunidades cristianas. Desarrolló también una amplia labor de predicación así como una gran actividad caritativa, llevando personalmente una vida muy austera.

Fue quien se opuso con mayor rigor intelectual al jansenismo y al regalismo, defendiendo la doctrina y la independencia de la Iglesia en años muy turbulentos, dedicándose a la formación del clero joven; en Turín se le consideraba como una de las personas de criterio más seguro que había en el norte de Italia, y seglares, clérigos e incluso obispos iban a consultar con él cuestiones dudosas.

Se le recuerda sobre todo por una especialidad que debe de ser una de las más ingratas tareas sacerdotales, atender a los condenados a muerte antes de su ajusticiamiento, por lo cual se le conocía por el apodo de ''padre de las horcas''. Un moribundo, que va a ser guillotinado por sus fechorías, exclama: "Con D. José Cafasso al lado, la muerte es un verdadero triunfo".

Murió pidiendo que se olvidaran de él a los 49 años de edad el 23 de junio de 1860, José fue canonizado por el Papa Pío XII el 22 de junio de 1947.