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San Leandro

Fiesta: 13 de Noviembre    540 - † 601

ace Leandro en Cartagena, en el año 540 en una de familia muy importante de la ciudad integrada por un padre hispano romano y una madre visigoda. De esa familia nacen tres hijos más. Todos son Santos. Isidoro (que le sucedería como Obispo de Sevilla), Fulgencio (Obispo de Écija) y Florentina, Abadesa Benedictina.

La irrupción de los bizantinos a la costa alicantina en el año 554, motivó el traslado de la familia a Sevilla, iniciándose un terrible destierro. En Sevilla Leandro completará su formación, influida ya por la conversión de la madre al catolicismo. Al morir los padres Leandro queda como tutor de sus hermanos pequeños. Ya libre, ingresa en un monasterio. En el año 578 es nombrado obispo de Sevilla.

San Leandro

Elegido obispo de Sevilla, creó una escuela, en la que se enseñaban no sólo las ciencias sagradas, sino también todas las artes conocidas en aquel tiempo. Entre los alumnos, se encontraban Hermenegildo y Recaredo, hijos del rey visigodo Leovigildo. Allí comenzó el proceso de conversión de Hermenegildo, que lo llevaría a abandonar el arrianismo y a abrazar la fe católica. Y, también, el enfrentamiento con su padre, que desembocaría en una guerra. A consecuencia de esta guerra, a Leandro le tocó ir al destierro. Cuando mejoró la situación, pudo volver a Sevilla.

El nuevo rey, aconsejado por Leandro, convocó el Concilio III de Toledo, en el que rechazó la herejía arriana y abrazó la fe católica. A Leandro le debemos no sólo la conversión del rey, sino también el haber contribuido al resurgir de la vida cristiana por todos los rincones de la Península: se fundaron monasterios, se establecieron parroquias por pueblos y ciudades y nuevos Concilios de Toledo dieron sabias legislaciones en materias religiosas y civiles.

Los últimos años de su vida fueron fecundos en obras santas, dignas del mejor obispo: penitencias, ayunos, estudio de las Sagradas Escrituras, obligaciones pastorales, predicaba sermones y escribía tratados teológicos.

Afligido por la enfermedad de la gota murió el obispo Leandro, en Sevilla, el año 601, dejando fama de verdadero hombre de estado y de obispo.