Buscar
 

Santa María Reina

Fiesta: 22 de Agosto    

aría es Reina de los ángeles y de todos los hombres que son del Señor. El pueblo cristiano le ha dado a María el título de Reina desde los primeros siglos como refrendo de su preeminencia y de su poder que recibe del Todopoderoso, su Hijo, Jesucristo, por ser la Madre de Dios hecho hombre, El Mesías, El Rey universal.

Santa Isabel, movida por el Espíritu Santo, hace reverencia a María, no considerándose digna de la visita de la que es "Madre de mi Señor".  Por la realeza de su hijo, María posee una grandeza y excelencia singular entre las criaturas, por lo que Santa Isabel exclamó: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno". El ángel Gabriel le dijo a María que su Hijo reinaría.  Ella es entonces la Reina Madre. Su reino no es otro que el de Jesús, por el que rezamos "Venga tu Reino".

 

Es el Reino de Jesús y de María. Jesús por naturaleza, María por designio divino. La Virgen María es Reina por su íntima relación con la realeza de Cristo. De la unión con Cristo Rey deriva, en María Reina, tan esplendorosa sublimidad, que supera la excelencia de todas las cosas creadas; de esta misma unión nace su poder regio, por el que Ella puede dispensar los tesoros del reino del Divino Redentor; en fin, en la misma unión con Cristo tiene origen la eficacia inagotable de su materna intercesión con su Hijo y con el Padre.

En María se cumplen las palabras: " el que se humilla será ensalzado".   Ella dijo "He aquí la esclava del Señor". El papa Juan Pablo II, en la audiencia del 23-7-97 dijo que "María es Reina no sólo porque es Madre de Dios, sino también porque cooperó en la obra de la redención del género humano. Asunta al cielo, María es asociada al poder de su Hijo y se dedica a la extensión del Reino, participando en la difusión de la gracia divina en el mundo". Ella participa en la obra de salvación de su Hijo con su SI en el que siempre se mantuvo fiel, siendo capaz de estar al pie de la cruz. María Santísima, reinando con su hijo, coopera con El para la liberación del hombre del pecado.

Santa María como Reina y Madre del Rey es coronada en sus imágenes para simbolizar, por este modo, el dominio y poder que tiene sobre todos los súbditos de su reino. La realeza de María no es un dogma de fe, pero es una verdad del cristianismo. Esta fiesta se celebra, no para introducir novedad alguna, sino para que brille a los ojos del mundo una verdad capaz de traer remedio a sus males.