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Santa Margarita

  Significado de Margarita
Fiesta: 10 de Junio   1046 - 1093

Santa Margarita, Reina de Escocia, ella une las sangres reales de Hungría, Inglaterra y Escocia, nació el año 1045 en Hungría, de estirpe regia, por parte de padre y de madre, tan santamente educó esta reina a sus hijos, que varios abrazaron el estado religioso.

 

No se sentaba a la mesa sin antes haber dado de comer a nueve huérfanos y a veinticuatro pobres; durante el Adviento y la Cuaresma, alimentaba hasta a trescientos necesitados. Después de haber pasado el día en la práctica de la caridad, pasaba la noche en oración.

Santa Margarita

Siendo niña todavía, hacia los doce años - quizá por el 1055 - pasó a Inglaterra, en cuya corte continuó recibiendo esmerada educación, ya que aquellos reyes eran igualmente ejemplares y cristianos. Era rey de Inglaterra su santo tío Eduardo, llamado "el Confesor", que murió el 1066. Poco antes murió su mismo padre el príncipe Eduardo de Ultramar. La pobre Margarita debe sufrir enormemente ante estas pérdidas de seres tan queridos. La Providencia va madurando su espíritu para cuando lleguen pruebas más fuertes todavía.

Apenas es coronado como rey de Inglaterra su hermano Edgardo, sobrevino  la invasión del normando Guillermo el Conquistador que destronó al joven rey en 1066, después de la batalla de Hastings. La familia real, sufre toda clase de vejaciones. La madre, Águeda, toma a sus tres hijos: Edgardo, Margarita y Cristina, y huye en una embarcación hacia el Continente. No sabemos si fueron empujados por una tormenta, lo cierto es que dieron con las costas de Escocia y pidieron ayuda al monarca Malcom III, rey de Escocia, quien no tardaría en casarse con la joven Margarita.

Llevaba seis meses enferma la reina Margarita en Edimburgo cuando estando moribunda, se le quiso ocultar la muerte del rey Malcom y su primogénito que murieron en Alnwick durante una expedición bélica. Exclamó: "Sé lo ocurrido. Os agradezco, omnipotente Dios, que enviándome un dolor tan grande en la última hora de mi vida, me purifiquéis de mis pecados, como espero, por vuestra misericordia". Falleció rezando la oración de preparación para la comunión, era el 16 de noviembre de 1093.

Recibió sepultura en la abadía que había fundado y cuyas ruinas todavía hoy recuerdan a la santa patrona de Escocia. Santa a pesar de la ausencia de milagros comprobados; su santidad estriba en convertir la vida cotidiana de esposa, madre y reina en un abnegado servicio, tenaz y sonriente, a Dios y a los que la rodeaban sin que nadie advirtiera nada espectacular, como si aquello fuera lo más natural y sencillo.