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San Juan Bautista, el Martirio

Fiesta: 29 de Agosto    Año 30

an Juan Bautista tiene dos fiestas , la de su nacimiento y la de su martirio. La primera se celebra el día 24 de junio, y la segunda el 29 de agosto.

Hijo de Zacarías e Isabel, pariente de la Virgen María, es el precursor de Jesucristo. En esta misión se entrega totalmente viviendo en penitencia, austeridad, y celo por las almas. Bautizó a Jesús en el Jordán. Juan Bautista tuvo el coraje para decirle al rey Herodes que el adulterio era un pecado. Herodes no soportó esta verdad dicha en su cara. Herodes Antipas había cometido un pecado que escandalizaba a los judíos porque esta muy prohibido por la Santa Biblia y por la ley moral. Se había ido a vivir con la esposa de su hermano. Juan Bautista lo denunció públicamente. Se necesitaba mucho valor para hacer una denuncia como esta porque esos reyes de oriente eran muy déspotas y mandaban matar sin más ni más a quien se atrevía a echarles en cara sus errores. Herodes al principio se contentó solamente con poner preso a Juan, porque sentía un gran respeto por Él. Pero la adúltera Herodías estaba alerta para mandar matar en la primera ocasión que se le presentara, al que le decía a su concubino que era pecado esa vida que estaban llevando. En la fiesta del cumpleaños de Herodes hubo un gran banquete. Una de las invitadas era la hija de Herodías, Salomé. Esta bailaba muy bien.

Juan Bautista

Entonces le dijo que le pidiera lo que quisiera. Esta respondió: "Quiero que ahora mismo me des en una bandeja, la cabeza de Juan Bautista". El rey Herodes, en lugar de obrar en conciencia,  porque estimaba mucho a Juan Bautista, mandó que le cortaran la cabeza y la llevaran al banquete para escarnio de todos. Los judíos la tomaron con el rey. Le decían que había pecado. La Biblia y la ley moral no permiten el adulterio. Este pecado los llevó al crimen y asesinato de un Santo. Juan murió mártir de su deber, porque Él había leído la recomendación que el profeta Isaías hace a los predicadores: "Cuidado: no vayan a ser perros mudos que no ladran cuando llegan los ladrones a robar". El Bautista vio que llegaban los enemigos del alma a robarse la salvación de Herodes y de su concubina y habló fuertemente.

Ese era su deber. Y tuvo la enorme dicha de morir por proclamar que es necesario cumplir las leyes de Dios y de la moral. Fue un verdadero mártir. La tradición, más tardía, cuenta que Herodías murió poco después cuando al pasar un río, éste se congeló, se abrió el hielo y se la tragó. Puede haber sido así o no. Pero lo que sí es histórico es que Herodes Antipas fue desterrado después a un país lejano, con su concubina. Es que no hay pecado que se quede sin su respectivo castigo.

Ultimo profeta y primer apóstol, Él dio la vida por su misión, y por eso es venerado en la Iglesia como mártir.