Buscar
 

San Olegario

Fiesta: 6 de Marzo    1060 - † 1137

legario (Oleguer, en catalán), fue obispo de Barcelona, ciudad en la que nació hacia el año 1060, y arzobispo de Tarragona durante el reinado del conde Ramón Berenguer III y los primeros años del de Ramón Berenguer IV. Ocupó la sede episcopal de la Ciudad Condal desde 1116 y la metropolitana de Tarragona desde 1118.

Era hijo de Olegario, secretario del conde Ramón Berenguer III, y de su esposa Guilia. A los diez años fue encomendado por sus padres a la catedral de Santa Cruz de la Ciudad Condal, donde recibió su primera educación.

olegarion.jpg (15689 bytes)

En 1087 tomó las órdenes menores y, dos años después, fue nombrado diácono. En 1093 accedió al cargo de presbítero de la catedral y, poco después, al de prepósito. Al parecer no se ordenó sacerdote hasta 1095, cuando contaba unos 35 años. Inclinado a una vida de mayor recogimiento, Olegario marchó al monasterio de canónigos regulares agustinos de San Adrián del Besós, donde llegó a ocupar el puesto de prepósito. En 1110 pasó al convento de San Rufo en Provenza, casa madre del monasterio de San Adrián. Al poco tiempo fue elegido prior de dicho convento.

En 1115 formó parte del séquito que acompañó a la condesa Dulce, mujer de Ramón Berenguer III y señora de Provenza, a recibir a su esposo a su regreso a Barcelona tras una exitosa expedición contra los musulmanes de Mallorca. En el transcurso de esta campaña había muerto el obispo de Barcelona, Ramón Guillén. Olegario, que tenía fama de hombre sabio y justo, fue aclamado por el clero sufragáneo y el pueblo de Barcelona (según la fórmula antigua de elección de prelados) para ocupar la sede vacante.

Al conocer su elección Olegario abandonó precipitadamente Barcelona para refugiarse junto a sus monjes en San Rufo. En junio de 1116 y a instancias del conde de Barcelona, el papa Pascual I amonestó a Olegario para que aceptara la cátedra episcopal. El propio Ramón Berenguer acudió a San Rufo para escoltar a Olegario hasta Barcelona. En el camino, el nuevo obispo fue investido en la catedral de Magalone, en Provenza.

Olegario unía a su fama de santidad buenas dotes para la administración señorial. Una vez instalado en su sede, se ocupó de la ordenación administrativa y disciplinar de la diócesis, en cuyos tribunales se acumulaban multitud de pleitos. Poco después de tomar posesión de su cátedra, en 1118, viajó a Roma para realizar la visita preceptiva ad limina y, según sus hagiógrafos, cautivó al papa con su vigorosa predicación. Cuando, ese mismo año, Ramón Berenguer III conquistó Tarragona a los musulmanes, el conde nombró a Olegario arzobispo de la antigua sede metropolitana, cediéndole en privilegio el señorío sobre la ciudad y sus términos. El papa Gelasio II confirmó tal nombramiento en marzo de 1118.

Rezando a la Virgen María, de quien era muy devoto, y pronunciando las palabras de Jesús en la cruz: "A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu", entregó su alma a Dios el 6 de marzo del año 1137. Fueron sepultados sus restos en su iglesia de Barcelona y canonizado a la antigua usanza, es decir, por veneración popular y consentimiento del Romano Pontífice.