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San Pablo Miki y compañeros

Fiesta: 6 de Febrero    1566 - † 1597

ablo Miki nació en Japón el año 1566 de una familia pudiente, hijo de un capitán del ejército imperial; fue educado por los jesuitas en Azuchi y Takatsuki. Entró en la Compañía de Jesús y predicó el evangelio, incansablemente, entre sus conciudadanos con gran fruto,  hasta su martirio en compañía de un escuadrón de héroes del cristianismo en el Japón.

Al recrudecer la persecución contra los católicos, decidió continuar su ministerio y fue apresado junto con otros. En su camino al martirio, Él y sus compañeros cristianos fueron forzados a caminar 600 millas para servir de escarmiento a la población. Ellos iban cantando el Te Deum. Les hicieron sufrir mucho. Finalmente llegaron a Nagasaki y, mientras perdonaba a sus verdugos, fue crucificado el día 5 de febrero de 1597. Desde la cruz predicó su último sermón. Junto a Él sufrieron glorioso martirio el escolar Juan Soan (de Gotó) y el hermano Santiago Kisai, de la Compañía de Jesús, y otros 23 religiosos y seglares. Las causas de la persecución, como siempre múltiples: cuestiones personales, intereses políticos, envidias, codicia, actitudes fanáticas.

San Pablo Miki.

El shogún Hideyoshi decretó la muerte de los veintiséis, en la ciudad de Meako se les cortó la mitad de la oreja izquierda, marcándolos afrentosamente para el sacrificio, y en carretas fueron llevados a Nagasaki, lugar de la ejecución. En la colina, que hoy se llama de los mártires, se levantaron veintiséis cruces, y allí murieron todos a lanzadas entonando himnos.

El nombre de la ciudad japonesa de Nagasaki recuerda al mundo entero el genocidio perpetrado por la bomba atómica el 9 de agosto de 1945 para provocar la rendición de Japón. Pero para la historia de la Iglesia trae el recuerdo de las 26 cruces de los mártires de la cristiandad japonesa que derramaron su sangre por Cristo. Ellos representan a los mártires del Extremo Oriente que han muerto por la fe.

Todos ellos fueron canonizados por Pío IX en 1862.